Título Original: The
Host
Autora: Stephenie
Meyer
Editorial: Suma de
Letras
Género: Novela Romántica / Ciencia Ficción
Número de Páginas: 757
ISBN: 978-84-8365-044-8

La Tierra ha sido invadida por unos seres que se hacen llamar "almas", similares a pequeños gusanos plateados, que ocupan los cuerpos de los seres humanos. Nuestra protagonista, el "alma" Wanderer, es asignada a una anfitriona adulta, Melanie Stryder, que se resiste vehementemente a perder el control de su mente y su cuerpo. La misión de Wanderer es explorar los recuerdos y pensamientos de Melanie. Sin embargo, estas vivencias la llevan a enamorarse del mismo hombre que ella, Jared. La relación entre ambas, en un principio dura y tortuosa, torna a una amistad cada vez mayor cuando Wanderer decide ayudar a Melanie y renuncia a su lugar en la comunidad de las "almas" para emprender la búsqueda de un reducto de humanos. Llega a encontrarlos pero su estancia con ellos no es fácil para Wanderer y está plagada de intensas emociones, desconocidas por completo para ella. Otro "alma", una buscadora asignada a Wanderer, no cesa de perseguirla y, cuando finalmente la encuentra, Wanderer se verá obligada a tomar, quizás, la decisión más importante de su vida.

(Aviso: contiene spoilers)
Esta novela me ha encantado. Ya había leído la saga Crepúsculo de esta misma autora, pero no llegó a emocionarme cómo lo ha logrado esta obra. Stephenie Meyer describe con gran precisión la forma de vida de las "almas", su carácter pacífico y generoso y la transformación que ha sufrido nuestro planeta tras su invasión. Además, conocemos la existencia de otros mundos y de los seres que en ellos habitan gracias al trabajo de Wanderer como profesora honoraria, debido a su paso por la gran mayoría de los mundos que habían sido colonizados. Más adelante, cuando viva en las cuevas con los humanos, Jeb logrará que narre estas mismas historias a todos ellos.
En un principio, Wanderer está preocupada y asustada por la presencia de Melanie, que debería haber desaparecido. Aunque la situación para ambas es incómoda, poco a poco se conocen mejor y llegan a hacerse buenas amigas. Una parte que me gusta mucho es cómo la autora describe las emociones encontradas de ambas ya que, aunque cuando llegan a las cuevas su enemistad ha concluido, ambas están enamoradas del mismo hombre, lo cual resulta especialmente doloroso para Wanderer. Por su parte, Melanie se ve atrapada, observando al amor de su vida y a su hermano sin poder hablar con ellos, al no tener control sobre su cuerpo.
La llegada de Wanderer a las cuevas no resulta sencilla ni mucho menos. Creo que durante ese periodo llegué a odiar a Jared por su cabezonería y todo el daño que les causó. Además, me disgustó profundamente el modo en que "experimenta" con Wanderer para descubrir si Melanie sigue presente todavía. Jared se preocupa únicamente por Melanie, lo cual es comprensible dado sus fuertes sentimientos hacia ella, pero me molesta mucho el modo en que trata a Wanderer, sobre todo al principio, llamándola "cosa" y sin darse cuenta, aparentemente, de las consecuencias que en ella tenían todas sus acciones. Aunque después la trate cada vez mejor, esto seguirá siendo patente durante toda la novela, lo cual hace de Jared uno de los personajes que menos me gustan.
El contrapunto es Ian, sin duda mi personaje masculino predilecto. En un principio siente el mismo recelo que los demás humanos hacia Wanderer, pero poco después se arrepiente del daño que pudo hacerle y siempre está a su lado para protegerla. Es, junto con Jamie (hermano de Melanie) y Jeb (tío de Melanie), uno de los pocos que la distingue completamente de su anfitriona. Comprensivo y cariñoso, entiende perfectamente cómo se siente Wanderer y cómo piensa. Si Jared únicamente se preocupaba por Melanie, con Ian ocurre todo lo contrario.

La historia de amor que va entretejiéndose a lo largo de la obra resulta, sin duda, compleja. Melanie y Jared se aman, pero Wanderer se ha enamorado de él debido a los recuerdos de su anfitriona y, por supuesto, a su cuerpo, que pertenece a aquel hombre por completo. Por otro lado, Ian está enamorado de Wanderer, que en un principio no se da cuenta, porque lo concibe imposible. Sin embargo, poco a poco se da cuenta de sus sentimientos por él y la situación se vuelve más frustrante para ambos. Ella desearía que su cuerpo le amase, pero no puede hacer nada contra ello y esto hace que sufran ambos.
Sin duda, hay dos escenas en concreto que me emocionaron por encima de las demás. La primera, cuando Ian se da cuenta de lo que conlleva la decisión de Wanderer y quiere impedirlo a toda costa y, la segunda, cuando comienza de nuevo su vida con los humanos y su relación con Ian se inicia de forma definitiva.
En definitiva, el tema de la novela me ha parecido realmente interesante y original. Queda plasmada la diferencia abismal entre el mundo de las "almas", donde la violencia no existe, todo es calma y tranquilidad y la generosidad y la bondad están a la orden del día; y el mundo de los humanos, donde las emociones son muy intensas y la violencia y el egoísmo son el plato fuerte. Claro está que, ni todas las almas responden completamente a su prototipo (como es el caso de la buscadora), ni todos los humanos lo hacen al suyo. Para quienes hayan leído la saga Crepúsculo, creo que podrán disfrutar con creces de esta novela.
Personalmente, suelo emocionarme con los libros, sin embargo, pocas veces tan intensamente como con este. Lo recomiendo fervientemente a todos aquellos que busquen un toque de originalidad y emoción.
Mi Puntuación